¿La revolución mexicana o la tercera transformación?
- Carlos González Rodríguez
- 20 nov 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 21 nov 2025

Autor: Carlos González Rodríguez
Cada 20 de noviembre festejábamos el arranque de un movimiento medio armado o mal armado al cual conocemos como revolución mexicana. ¿Su objeto? Aquel ya muy lejano año de 1910, derrocar al mal gobierno que por casi 30 años ejercía un ameritado militar originario del estado de Oaxaca, en el sur de México.
El general Porfirio Díaz participó en importantes batallas y en términos generales se le puede considerar exitoso. Con todos esos méritos militares pudo acceder al poder civil como lo es la presidencia de la república mexicana, su larga permanencia en el poder mas sus abusos en el ejercicio del poder lo hizo tirano dictador y no sé cuantos calificativos más. La clase obrera se sintió explotada, los campesinos despojados de sus tierras para acrecentar los latifundios, lo cual significaba inconformidad de estos mexicanos. Sus inconformidades se ha dicho que fueron brutalmente reprimidas en los reclamos de Cananea y Ríos Blanco; aquello detonó pero el general Díaz ganaba elecciones y repetía en el cargo, también se decía entonces que hacía trampa para ganar. Así, desde el norteño estado de Coahuila surgió don Francisco I. Madero, dio cauce a la solución, propuso mejoras prácticas de gobierno y su “plan de San Luis” al parecer llenaba expectativas y daba visos de solución. Hubo elecciones y también hubo retiro, el general Díaz renuncia y marcha a París en Francia, supo de que en México había violencia.
Las elecciones se celebraron y ganó don Francisco I. Madero, al parecer todo dado para a México se le solucionaran sus problemas, se equivocó Madero y un siniestro personaje, el general Victoriano Huerta, traicionó y asesinó al presidente y al vicepresidente previa renuncia obligada por la violencia ejercida. El señor Madero y Pino Suárez fueron asesinados, argucias legales le permitieron acceder al poder al traidor Huerta.

Aquí surge el México bravío, el mismo norte suben al escenario el militar y político don Venustiano Carranza, Francisco Villa y con él otros nombres muy repetidos que se hicieron famosos por su dureza. En el sur, Emiliano Zapata encabeza el descontento de los campesinos, el caldo de cultivo estaba dado. La lucha entre mexicanos cada vez más sanguinaria. Aparecen mas nombres, Alvaro Obregón, Plutarco Elias Calles, Antonio I. Villarreal, Pablo González, Lázaro Cárdenas y otros muchos igual de importantes; pero los cabecillas son los antes mencionados.
Hubo eso sí, muchos nombramiento militares: cabos, sargentos, tenientes, mayor y generales. En el movimiento les tocó ser fieles a muchas causas.
En este proceso hubo aciertos y los principales protagonistas de estos cambios acabaron asesinados o exiliados. Así pudimos ver como un acierto que en las reformas a la constitución promovida en 1917 por don Venustiano Carranza, en la cual da solución a los obreros y a los campesinos a través de los artículos 123 y 27 de aquella constitución. De nada sirvió, don Venustiano fue acribillado en la alta serranía poblana en Tlaxcaltongo; el autor Alvaro Obregón, quien se dice de paso borró a Francisco Villa que ya estaba en retiro en su hacienda y fue acribillado en Parral, Chihuahua.
En evento político para celebrar su éxito en los comicios electorales Alvaro Obregón acude al restaurante “la bombilla” y ahí ante la mirada asustada de todos un fanático le asesinó a balazos. Otro acierto, don Plutarco Elías Calles, sonorense al igual que Obregón, a fin de acabar con los caudillos regionales que dominaban desde sus trincheras a México, fueron organizados a través de la creación de organismos y partidos políticos. El plan dio resultado, de ahí surgió el PRI con su lema “democracia y justicia social”, complemento del “sufragio efectivo, no reelección”.
La historia es larga y la continuaremos pronto, pero hoy advertimos que las historias se repiten, ¿la tercera transformación desplazó a la segunda transformación?, y ahora ¿la cuarta transformación desplaza a la tercera?.
Lo triste es que hasta la fecha del 20 de noviembre perdió actualidad. El desfile que celebra la revolución se da acorde a ciertos días de asueto, no necesariamente el 20 de noviembre, una alegoría que cada vez pierde brillo. Hay mucha tela donde cortar.
Fotografías de la colección privada del cronista Carlos González Rodríguez, prohibida su reproducción total o parcial.


Comentarios